Me has aplastado.
Como un huracán aplasta una casa,
como un tsunami aplasta una ciudad entera,
como un león aplasta a su presa,
como una bola de demolición aplasta un edificio
y todo queda reducido a ruinas,
como los niños aplastan hormigas en el parque porque creen que al ser tan pequeñas no sienten,
como David aplastó a Goliat,
como un meteorito aplasta una estrella,
como un grito aplasta una risa.
Quiero que me aplastes.
Pero igual que un beso aplasta las palabras,
como un abrazo de bienvenida aplasta un adiós,
como dos cuerpos aplastan la cama para hacer el amor,
como el cielo aplasta el suelo,
como el sueño aplasta la realidad,
como la felicidad aplasta la tristeza,
como los tacones aplastan la carretera,
como tus labios aplastan los míos en mis sueños,
como tus caderas aplastan mis sentidos.
Quiero que me aplastes.
Pero ya lo has hecho.
No de la forma que yo quiero,
sino de la forma en la que sabía que lo harías.
Me has aplastado.
¿Y sabes lo peor?
Que me dejaría aplastar tres veces más.
No hay comentarios:
Publicar un comentario