martes, 30 de junio de 2015

Limerencia.

Te quise
y te lloré.
Pero aunque te quiero,
ya no dueles.

Porque te quise como si fuese a perderte,
como si después de este verano,
todo lo que viniese fuese invierno.
Y por una época fue así.
Solo había viento, lluvia y huracanes
que casi me arrancan el corazón de cuajo.
Que casi me dejan con insomnio crónico,
con dolor angustioso
y que me dejaron sin ti en mi cama.

Te quise como si el mundo fuese a acabarse,
como si todas las estrellas
se apagasen,
como si todo fuese oscuro,
como si fuese inmune a todo
menos a ti.

Ahora te quiero.
Como si el mundo hubiese vuelto a construirse,
como si los huracanes hubiesen puesto
mis pensamientos en orden,
como si las estrellas volvieran a brillar,
como si fuese un verano interminable.

Como si ahora fuese vulnerable a todo
menos a ti.

No hay comentarios:

Publicar un comentario